transformarg

Revista de políticas estratégicas

CONGRESO DEL PENSAMIENTO NACIONAL SURAMERICANO

 

CONGRESO DEL PENSAMIENTO NACIONAL SURAMERICANO

El Congreso

 

    

Congreso Cerrado, Transfromarg agradece el apoyo recibido.

 

 

               

Desde el Pensamiento Nacional



El concepto de “Pensamiento Nacional” tiene una larga y rica historia entre los argentinos. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que todos los que asistimos a este Congreso nos hemos formado leyendo - o escuchando, los más afortunados - a los pensadores que identificamos con esa tradición.

No por casualidad, el término comienza a usarse a partir de la década del ´30 del siglo pasado, cuando la Gran Depresión y su consecuencia local, la ruptura de la inserción de la Argentina agropecuaria en el mercado británico pone en cuestionamiento los lugares comunes del “granero del mundo”. Las cosas y las ideas empiezan a definirse por lo que no son.

Tengamos presente, eso sí, que lo que llamamos pensamiento nacional tiene desde el comienzo muchos matices, incorpora variados y muy distintos aportes, y busca en diversas ocasiones del pasado argentino las raíces de su identidad.

En ésta búsqueda, por ejemplo, recupera la tenaz defensa de la soberanía nacional de Don Juan Manuel de Rosas, ve en quienes seguían a los caudillos federales la expresión de una auténtica voluntad popular, encuentra en los escritos silenciados de Alberdi el cuestionamiento al egoísmo porteño que sacrificaba los intereses nacionales a los de la burguesía de la ciudad puerto… O se inspira en la voluntad revolucionaria del Plano de Operaciones de Moreno, o va hacia los siglos anteriores a 1810 a la formación de un espíritu criollo y católico, en la figura emblemática de Hernandarias, frente a la codicia inescrupulosa de los contrabandistas de la colonia.

Es importante, entendemos, marcar y reivindicar esta diversidad. Si hoy sentimos que el nacionalismo popular y democrático de FORJA – que actualiza para el nuevo mundo que se abría el legado de Irigoyen – es el más afín a nuestros valores, pertenecen también a esta corriente de pensamiento quienes enarbolan un nacionalismo más tradicionalista – como los Ibarguren, o Ernesto Palacio – y los que desde el marxismo asumen la cuestión nacional, como Puiggrós, o Hernández Arregui. O recuperan la conciencia de pertenecer a una identidad latinoamericana, como Abelardo Ramos.

Entonces, podemos decir con Aritz Recalde que el Pensamiento Nacional, antes que un conjunto de conclusiones, involucra un posicionamiento específico del pensador en función del debate en torno al “problema nacional”. Hay un rechazo a soluciones teóricas ajenas a nuestra experiencia, elaboradas en los países poderosos. Pero sobre todo un consciente compromiso político con el destino argentino.

Por eso, es inevitable que el momento más alto del Pensamiento Nacional se produce con la eclosión del peronismo en la vida argentina, con la incorporación, a la vez, de las masas populares, y de una concepción del Estado Nacional. Y que su relación con el peronismo iba a marcarlo por los casi 70 años que han transcurrido desde entonces.

Esto lo podemos y debemos decir sin ningún asomo de sectarismo. Una de las figuras más nobles de este pensamiento, Raúl Scalabrini Ortiz, que apoyó e inspiró sus políticas más importantes, nunca quiso definirse como peronista. Otros se separaron del Movimiento frente a decisiones que no compartían. O, como Arturo Jauretche, acallaban sus discrepancias porque sentían que había cosas más profundas en juego.

No importa. Todos ellos, en la lucha por la nación, sabían de qué lado estaban. Y éste es el legado que nos dejaron.

El Pensamiento Nacional Suramericano

A nuestra generación – como identidad política, no cronológica. Porque por cierto hay de edades muy diferentes entre nosotros – corresponde la gigantesca tarea de fundir el pensamiento nacional en la historia y la presencia del pensamiento latinoamericano. De darnos en cuenta, y obrar en consecuencia, que el pensamiento nacional tiene sentido si se lo entronca en esa realidad que lo precede y lo contiene.

Tarea que ya hemos comenzado. Se ve en los cursos de introducción de muchas de nuestras universidades, en las cátedras libres que se forman, sobre todo, en las discusiones y las banderas que levanta naturalmente la militancia política. Igual, es un desafío inmenso el que nos aguarda.

Porque el pensamiento latinoamericano, como ha dicho en las Jornadas Preparatorias Humberto Podetti, nace en el mismo momento en que Francisco de Vitoria, indignado y conmovido ante el asesinato de Atahualpa por Pizarro, alzó su voz para condenar el magnicidio y negarle toda legitimidad a los poderes globales de entonces para usurpar la soberanía de los pueblos de América o juzgar, condenar y ejecutar a sus reyes.

Es una pulsión de justicia y pertenencia. E incorpora desde el comienzo, mestizo y revolucionario, el sentido de la vida, la comunidad y la belleza de los nahuas – antecesores de los mexicas que todavía viven en el espíritu de sus modernos descendientes -, la concepción del trabajo como solidaridad y reciprocidad de la minc’a y la mit’a incas que siguen practicándose de Colombia a Chiloé, el poder creador de la palabra de los mayas quichés o el sentido de la ciudad sin mal de los guaraníes.

Desde entonces, siempre hubo hombres y mujeres pensando América, y desde nuestra América, pensando el mundo. Bernardino de Sahagún, José de Anchieta, Vasco de Quiroga, José de Acosta, Juan Pablo Viscardo o el Inca Garcilazo mostraron al mundo desde América los caminos del humanismo popular, que tan vigorosamente se expresa en nuestro tiempo en todos los rincones de América. Toma las ideas de las cumbres del pensamiento europeo, y de su herencia grecorromana, como también percibe y asimila los aportes de África, y de Asia, pero los elabora desde su experiencia americano.

En el tiempo de la guerra de la Independencia vuelven a fundirse el pensamiento y la acción. Flotan en el aire de ese siglo las banderas de la Revolución Francesa, y la experiencia constitucional de la Revolución Norteamericana. Y Simón Rodríguez, Bernardo de Monteagudo, Lucas Alamán, Andrés Bello, Mariano Moreno, Francisco de Miranda, Francisco de Bilbao, José Artigas y muchos otros las elaboran, con un sentido más humano, popular e inclusivo. Mientras, los soldados de San Martín y Bolívar, unidos en las batallas finales de esa larga guerra, son el primer ejército suramericano, el de la Libertad. Fue el momento más alto, y también el de la derrota del sueño más ambicioso: Bolívar había planteado la Confederación de la América del Sur, y San Martín confirmó que él no tenía otro partido que el Partido Americano.

Pero los poderes globales de ese entonces – sobre todo, el británico – y, más aún, la codicia y la cortedad de miras de nuestras clases propietarias lo frustraron. Fuimos muchos países porque no pudimos integrar una Nación.

En el siglo XX se retoma, con fuerza, el ideal de los Estados Unidos de América del Sur. José Enrique Rodó, Víctor Raúl Haya de la Torre, Manuel Ugarte, Rufino Blanco Fombona, José Vasconcelos, Fernando Ortiz, Víctor Andrés Belaúnde, Darcy Ribeiro, Guillermo Bonfil Batalla, Raúl Scalabrini Ortiz, Francisco García Calderón, Leopoldo Zea, Arturo Andrés Roig, Arturo Sampay, Mariano Picón Salas, Gilberto Freyre, Alberto Methol Ferré son sólo algunos pocos nombres de un siglo magnífico para el pensamiento latinoamericano.

Corresponde mencionar especialmente la opción por el castellano que hizo en 1950 José María Arguedas a nombre de toda su generación, abandonando el quechua materno para escribir sus cuentos y novelas, porque ya se le había comunicado al idioma común “nuestro espíritu…y porque el castellano está embebido en el alma quechua”.

La actualidad

Como hace doscientos años, en la guerra de la Independencia, vuelven a fundirse el pensamiento y la acción. Después del fracaso a que nos llevaron en toda Latinoamérica los cantos de sirena de una globalización financiera – en ningún lugar más nítido que en Argentina – aparecen gobiernos populares en la América del Sur que, desde las circunstancias y tradiciones propias de sus pueblos, buscan o reconstruyen caminos de libertad y justicia.

Tampoco en este ámbito – el de nuestro continente – debemos creer que es un proceso lineal, de un solo matiz y sin contradicciones. Hoy somos las naciones que nuestra historia ha hecho, y cada pueblo es muy consciente de la suya. Además, las realidades económicas de un desarrollo desigual y deformado condicionan lo que los gobiernos pueden hacer. Como ejemplo, basta señalar que Chile y Perú, con sociedades y estructuras políticas muy distintas, dependen por igual de sus exportaciones de minerales.

Igual, hay un proceso en marcha, y podemos mostrarlo al mundo, como la expresión exitosa de una voluntad de paz y unidad:

  1. Septiembre 2000, 1ª. Cumbre de América del Sur, en Brasilia
  2. Diciembre 2004, Cusco, se constituye la Comunidad Sudamericana de Naciones
  3. Noviembre 2005, Mar del Plata, IV Cumbre OEA: el rechazo al ALCA con el presidente de los EEUU, Busch, presente 
  4. Mayo 2008, Brasilia, se cambia el nombre de Comunidad…por el de Unión de Naciones Sudamericanas y se  firma el Tratado Constitucional, la base de una constitución de la América del Sur
  5. Julio 2008, Bahía, 1ª Cumbre de América Latina y el Caribe; Lula dice “es la primera vez en 200 años que nos reunimos sin la presencia de ninguna potencia extranjera…”
  6. Febrero 2010, Caan Cun (“lugar de la serpiente emplumada, Quetzacoatl, Dios azteca y maya), se crea la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños CELAC
  7. Julio-Agosto 2010, Quito, Brasilia, Buenos Aires. La UNASUR y el MERCOSUR median en la crisis colombiana-venezolana. Néstor Kirchner interviene decisivamente en las negociaciones
  8. Octubre 2010, Muere Néstor Kirchner en el ejercicio de la Secretaría Generral de la UNASUR
  9. Marzo 2011, Entra en vigencia la Constitución de la UNASUR al producirse la novena ratificación por un parlamento sudamericano
  10. Junio 2011, Graziano da Silva (jefe del Plan Hambre Cero de Lula), es elegido Director de la FAO (el Papa Francisco le acaba de mandar una carta hermosísima, elogiando su lucha sin cuartel contra el hambre en el mundo)
  11. Noviembre 2011, Capitalización del Banco del Sur y aprobación del primer proyecto: un sistema de microsilos a lo largo de todo el territorio sudamericano previendo hambrunas
  12. Abril 2012, en la Cumbre de la OEA en Cartagena de Indias EEUU no consigue que se firme ningún documento porque la CELAC exige como condición la inclusión del tema Malvinas y el reingreso de Cuba al sistema interamericano.
  13. Junio 2012, suspensión de Paraguay y votación de respaldo a la voluntad de su pueblo en la OEA pese a la postura en contrario de EEUU y Canadá.
  14. Octubre 2012, En la reunión del TIAR, Pepe Mujica y el canciller brasileño plantean la cuestión Malvinas, con el respaldo de CELAC. pese a la oposición de EEUU
  15. Noviembre 2012, La CELAC vota unida en la ONU en la elección del presidente de la Comisión de Derechos Humanos
  16. Noviembre 2012, Se aprueba el protocolo de paz de la UNASUR
  17. Noviembre 2012, La CELAC vota unida en la UN por el reconocimiento del Estado de Palestina
  18. Diciembre 2012: Se realiza la Cumbre de la CELAC (Piñera le traspasa la presidencia a Raúl Castro) y, simultáneamente, la Cumbre de CELAC/Unión Europea
  19. Marzo 2013, La Iglesia católica elige el primer papa latinoamericano. Francisco sale al balcón acompañado de Claudio Hummes, su amigo y compatriota brasileño
  20. Septiembre 2013: Roberto Azevedo (un brasileño lulista partidario del “comercio igualitario” vence a un candidato partidario del libre comercio, apoyado por EEUU y Europa) es elegido Presidente de la Organización Mundial del Comercio
  21. Octubre 2013: El Consejo de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) vota la supresión de su Parlamento para unirse al parlamento en formación de la UNASUR;

Podemos decir que los gobiernos de nuestra América han asumido el desafío de nuestra época. Corresponde a los pueblos defenderlos y avanzar.

 

 

 

FECHA Y LUGAR

 

28 - 29 de agosto 2014
Anexo H. Cámara de Senadores
Sala M. Belgrano - Solis 125 Piso 4° - CABA
Apertura: Jueves 28 - 14 hs.

 

 

 

 

 

 

STAND COMERCIALES

AMSAI »

Asociación Mutual de Servicios Asistenciales e Investigaciones

John Deere Latino America »

Por Generaciones. Para Generaciones Futuras.

ARSAT »

La visión de la empresa es asumir el liderazgo argentino en la tecnología de todo tipo de telecomunicaciones, constituyéndose en una herramienta para el desarrollo del potencial de la región.